Kutxabank Araski pierde contra Movistar Estudiantes (75-76)
Kutxabank Araski cayó en un final muy apretado frente a Estudiantes en un partido que se decidió por detalles en los últimos segundos. El equipo vitoriano tuvo la última posesión para intentar llevarse la victoria, pero no llegó a lanzar a canasta, y certifica una ajustada derrota que supone la cuarta consecutiva para el conjunto dirigido por Made Urieta.
El encuentro no comenzó bien para Kutxabank Araski, con un Estudiantes muy acertado que anotaba con facilidad y marcaba el ritmo del juego. La entrenadora vitoriana se vio obligada a parar el partido para ajustar ideas y la reacción no se hizo esperar. A base de intensidad y mayor solidez defensiva, Araski encontró mejores sensaciones y firmó un parcial de 11-4 que le permitió acercarse en el marcador y mantenerse dentro del partido tras el primer cuarto (15-18).
En el segundo periodo, Estudiantes mantuvo un paso firme ante un Kutxabank Araski errático de cara a canasta, con dificultades para convertir buenas situaciones ofensivas. Cuando el encuentro parecía escaparse, apareció Sami Hill con siete puntos casi consecutivos que dieron oxígeno al equipo y propiciaron una nueva reacción, manteniendo vivas las opciones vitorianas de cara al descanso (36-39).
Tras el paso por vestuarios, Kutxabank Araski salió con otra cara e igualó rápidamente el resultado. El trabajo bajo los aros de Quinn Dornstauder permitió incluso al conjunto gasteiztarra disfrutar de mínimas ventajas. A partir de ese momento, la igualdad fue máxima, con intercambios constantes y sensaciones de que todo se decidiría en el tramo final del encuentro (54-56).
El último cuarto estuvo marcado por una sequía anotadora del equipo vitoriano que se prolongó durante casi tres minutos, hasta que Alexy Mollenhauer rompió esa mala racha. Con todo igualado, Sami Hill volvió a asumir galones y puso por delante a Kutxabank Araski a falta de nueve segundos. Estudiantes respondió anotando en la jugada siguiente y, en la última posesión, las vitorianas no lograron lanzar a canasta, cerrando así una derrota dolorosa en un final de máxima igualdad.