Kutxabank Araski cae contra Spar Gran Canaria (77-83)
Tras casi un mes lejos de Mendizorrotza, Kutxabank Araski volvió por fin ante la afición, pero el regreso no tuvo el final deseado. El Spar Gran Canaria se llevó la victoria en un partido en el que las vitorianas fueron casi siempre a remolque. Aun así, el encuentro dejó momentos de emoción con otro intento de remontada marca de la casa que, esta vez, las canarias supieron frenar en el periodo decisivo.
El choque arrancó con un Araski firme, decidido y con buenas sensaciones. Las primeras ventajas fueron locales, pequeñas pero merecidas. Sin embargo, la reacción visitante llegó pronto. El acierto de Merceron y Contell cambió por completo el ritmo del partido y permitió al conjunto canario cerrar el primer cuarto por delante, castigando cada mínima concesión defensiva vitoriana.
La tónica no cambió en el segundo parcial. Gran Canaria se mostró muy efectivo en prácticamente todas sus acciones, y la desventaja gasteiztarra no hacía más que crecer. Tres minutos sin anotar encendieron las alarmas hasta que Toussaint rompió la sequía y Jourdain se sumó al esfuerzo ofensivo. Aun así, las faltas y los tiros libres en contra castigaron el intento de reducir la distancia antes del descanso, dejando a Araski con tarea pendiente.
Tras el paso por vestuarios, Araski salió con otra cara y firmó un parcial de 6-0 que abrió la puerta al sueño de la remontada. Pero nuevamente apareció Merceron para apagar la ilusión. El -18 en el marcador parecía una losa, aunque el equipo de Made Urieta volvió a recurrir a su conocido ADN competitivo: un parcial de 11-0, liderado por una inspirada Alexy Mollenhauer, devolvió la esperanza y dejó el partido en un 59-65 a falta de diez minutos.
El último periodo arrancó con Mendizorrotza en pie tras un 5-0 que colocó el marcador en un ajustadísimo 64-65. La Marea Verde empujaba, pero tras un tiempo muerto, Gran Canaria reaccionó con un triple de Contell que volvió a poner tierra de por medio. Araski lo intentó hasta el final, pero las faltas y el acierto visitante desde la línea de personal marcaron el desenlace de un partido que dejó la sensación de un “quiero y no puedo” para las gasteiztarras.