“Cada temporada es un reto para mí y me motivan los retos. La liga crece cada año y requiere de mucho trabajo físico y mental, pero sinceramente me encanta prepararme y ponerme a prueba cada temporada”
maría asurmendi, JUGADORA DE KUTXABANK ARASKI
Hablar del apellido ASURMENDI es hablar de una de las jugadoras más emblemáticas de la LF Endesa. Cada vez que sale a jugar es todo carisma, esfuerzo y garra para lograr la victoria.
– ¿Cómo te encuentras? Parece que fue ayer cuando comenzábamos el año y ya estamos en el ecuador de la liga.
La verdad es que todo pasando muy deprisa, con varias semanas con jornadas dobles, y como bien dices, estamos ya en la antesala de la última jornada de la primera vuelta. Y además es que esto no para ya que en Navidades tenemos hasta tres partidos. Para final de año se habrán jugado 18 de las 30 jornadas. Está siendo un año complicado, pero me encuentro bien, físicamente fuerte, con ganas y optimista para lo que viene por delante.
– Ya son 14 temporadas en LF Endesa. ¿Cómo se motiva una jugadora de tu trayectoria para mejorar día a día?
Cada temporada es un reto para mí y me motivan los retos. La liga crece cada año y requiere de mucho trabajo físico y mental, pero sinceramente me encanta prepararme y ponerme a prueba cada temporada. Lo afronto con muchas ganas de superación pensando que cada año puedo exprimir y adaptarme a lo que el equipo requiera de mí en cada momento.
– Después de varias reuniones con FEB previas al inicio del campeonato, ¿está la jugadora de LF Endesa segura en cuanto a las medidas covid que se están tomando?
La relación entre la Federación y la Asociación de Jugadoras (AJUB) ha mejorado muchísimo esta temporada. La jugadora necesitaba saber que se iban a poner los medios necesarios para poder disputar la liga con garantías, y es cierto que la federación ha trabajado y trabaja por que así sea.
– Made Urieta ha dicho en más de una ocasión que eres su prolongación en la pista. ¿Llegará el día que veamos a Coach Asurmendi al otro lado del banquillo?
Bueno, sí que es verdad que tengo ganas de explorar esa faceta y seguir formándome en ella. No sé qué deparará el futuro, pero tengo una buena referente donde fijarme (risas).
Esta temporada tenía mucha ilusión al entrenar a uno de los equipos infantiles del club, pero las circunstancias no están acompañando. Esperamos que la situación mejore y pronto podamos volver a vernos en las canchas y disfrutando de lo que más nos gusta, ellas de entrenar y jugar y yo de dirigirles y poder formarles como jugadoras y enseñarles todo lo que he aprendido de otros tantos entrenadores y entrenadoras.
– Nos cuentan que durante bastantes años practicaste de manera simultánea baloncesto y futbol. Araski ha ganado una buena base, ¿pero Osasuna perdió a una buena delantera?
Eso nunca lo sabremos, pero me encanta jugar a futbol y llevo Osasuna en la sangre. Al final mi elección me ha llevado a donde estoy hoy y estoy feliz y agradecida por todo lo vivido.
– Hemos perdido la cuenta de las zapatillas diferentes con las que te hemos visto esta temporada. ¿A qué se debe tanto cambio? ¿Nos espera alguna sorpresa más?
Bueno, responde básicamente a encontrar las zapatillas adecuadas a esta temporada. Tenemos un grupo con bastantes supersticiones y se me ha vetado el uso de alguno de los modelos que tenía este año (risas). Pero no, de momento no hay más sorpresas. Aunque aún queda competición por delante, nunca se sabe.
– Por alusiones… ¿algo que comentar sobre las partidas de cartas pre-partido?
Nada más que añadir, son asuntos que toca resolverlos de manera interna (risas). Es cierto que para nosotras son momentos especiales y divertidos, y es con lo que me quedo.
– Por último, un mensaje para todas esas txikis que no están pudiendo practicar basket durante este tiempo.
Sobre todo decirles que no se desanimen, y que sigan disfrutando del baloncesto de cualquier otra manera; viendo partidos, siguiendo a sus jugadores o jugadoras favoritas…Estoy segura de que pronto nos volveremos a ver entrenando y disfrutando de los partidos en Mendi. Era una gozada ver como se acercaban al término de cada encuentro para que les firmásemos o nos hiciéramos una foto con ellas. Daba igual el resultado que ellas ahí estaban con su sonrisa. Es una de las cosas que la pandemia no nos está permitiendo vivir este año y las echamos mucho en falta.