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Prueba superada

Prueba superada

UPV Álava logró una meritoria victoria (60-56) ante el Biurrarena Astigarraga y demostró que sabe sufrir y ganar en las condiciones más adversas.

UPV Álava se llevó dos puntos valiosísimos en un choque que terminó con el agua al cuello pese a dominar en el marcador durante prácticamente los cuarenta minutos. Sin duda, a día de hoy, la mejor noticia para las universitarias son los dos fines de semana de descanso que les esperan y que les permitirán, por un lado, recuperar alguna de sus jugadoras lesionadas y enfermas y, por otro, trabajar para que cojan ritmo aquellas que se encuentran en las últimas fases de sus procesos de recuperación.

Ante otro de los equipos implicados en la lucha por la tercera plaza de ascenso (las dos primera parecen adjudicadas a Bera-Bera Gros y Tabirako), las de Diego Vera derrocharon pundonor y lograron mostrarse superiores mientras los problemas de faltas y la ‘gasolina’ se lo permitieron. El partido comenzó con un intercambio de canastas y alternancia en el marcador, tónica habitual a lo largo de todo el primer asalto y que se saldó con una mínima renta de dos puntos a favor de las alavesas (15-13 min.10). En el segundo cuarto, UPV Álava pareció tomarle la medida al partido, comenzó a disfrutar a base de defensa y contraataque y llegó a coquetear con abrir una brecha en torno a los 15 puntos de ventaja, pero varios fallos en acciones claras les impidieron plasmar de forma más clara en el electrónico su superioridad en este parcial.

Con el depósito a cero
Tras el descanso, los problemas de las universitarias se fueron acentuando progresivamente. La acumulación de faltas de sus jugadoras más experimentadas dio la oportunidad a las jugadoras del filial de demostrar que pueden mantener el nivel del primer equipo en situaciones complicadas, y lo hicieron. Varias acciones de Pinedo y Muñoz y el buen trabajo en defensa de Díaz de Argandoña fueron fundamentales para que las estudiantiles prolongaran durante bastantes minutos unas ventajas en el marcador que, sin embargo, no dejaban de reducirse poco a poco debido al empuje de las gipuzkoanas y al cansancio, cada vez más notable, de las alavesas.

Mediado el último cuarto y con tan sólo tres puntos de ventaja, el técnico universitario volvió a situar en cancha a Izaskun González, a quien había dado un descanso, y a García-Sampedro y Fernández, que habían pasado muchos minutos en el banquillo cargadas de personales. Ellas tres, junto a Ruiz y Ceciaga (que realizó un trabajo poco vistoso pero impagable dándolo todo y un poco más pese a no encontrarse aún en su mejor momento tras pasar varias lesiones) dieron un último respiro al equipo que se tradujo en los siete puntos de ventaja que tuvieron que administrar en un agónico sprint final.

UPV ÁLAVA 60 – 56 BIURRARENA ASTIGARRAGA

UPV ÁLAVA 60 (15+19+17+9): Ruiz (7), González (16), Fernández (2), Ceciaga (3) y García-Sampedro (10) –cinco inicial- Picazo (3), Zurigarín (10), Muñoz (3), Pinedo (3) y Díaz de Argandoña (3).

BIURRARENA ASTIGARRAGA 56 (13+10+19+14): Landa (12), Alcaín (4), Barbero (4), Bea (12) y Arrizabalaga (-) –cinco inicial- Rodríguez (17), Montero (2), Hervalejo (5) y Amaro (-).

Árbitros: Alberdi y Otazu.