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DIARIO DE UNA ESTANCIA EN... FINLANDIA

DIARIO DE UNA ESTANCIA EN... FINLANDIA

Y nos topamos de frente con la Aurora Boreal

Moi Araski!

Tranquilos, por mucho tiempo que lleve en estas tierras mi finés no mejora, por lo que seguiré contando mis historietas en castellano. Esto se acaba, por desgracia ya hemos entrado en la cuenta atrás y en menos de un mes estaremos de vuelta.

Uno de los fenómenos más singulares y extraordinarios que se pueden presenciar en este rincón del mundo es la Aurora Boreal. Mi viaje hacia el norte y en especial esa noche fueron de lo más increíble.

Todo ocurrió a mediados de octubre. Una grata visita desde tierras vitorianas me permitió vivir esta experiencia: mis tíos venían a pasar una semana. Decidimos visitar prácticamente toda Finlandia en 7 días, por lo que después de hacer noche en Turku nos dirigimos hacia el norte. Más de 1.000km y bosques y bosques de pinos nos separaban del primer destino: Papa Noel. O como lo llaman aquí Joulupukki.

Pero la noche más esperada no llegaría hasta el tercer día. Después de visitar un parque natural, dos pueblos y un lago enorme, la noche cayó con toda su fuerza hacia las 6 de la tarde. El problema era que, según las informaciones, la actividad boreal empezaría sobre las 8. Por tanto, decidimos ir más al norte en busca de un sitio sin luces de ciudad y sin pinos. Resulto más fácil apartarse de las luces que encontrar un descampado sin pinos.

Al final encontramos un lugar y comenzamos a mirar el cielo, buscando cualquier indicio que afirmara que esa noche habría Aurora Boreal. Después de un par de falsas alarmas nos dimos cuenta que la espera sería larga.

Para amenizar esta espera os contare las últimas novedades del equipo. Las cosas no van muy bien en cuanto a resultados. Este último sábado quinta derrota consecutiva y ninguna de menos de 20 puntos. A esto hay que añadirle la lesión de Lucky, la americana del equipo y la marcha de Dannisha de vuelta a Estados Unidos por decisiones técnicas.

Pero no nos rendimos. Hay que levantar cabeza y las delegadas del equipo organizaron una cena con una pequeña charla de motivación el martes 19 de noviembre. Nos juntamos en una tienda de artesanía y una exjugadora nos contó la importancia de los pequeños detalles en el baloncesto. Al final cada una tuvimos que decir una cosa que pudiera hacer mejorar el equipo. Un pequeño detalle que hiciera notarse en la mejora del equipo. Y para que las palabras no se las lleve el viento plasmamos nuestras ideas en una especie de azulejo de cerámica, cada una la suya.

Por otro lado, el equipo sigue intentando conseguir dinero y esta vez nos ha tocado hacer de cajeras. El pasado fin de semana una tienda de productos de limpieza y cosméticos organizaba una especie de outlet en sus almacenes. Desde primera hora de la mañana las colas eran enormes y a la una pudimos hacer un pequeño descanso para comer y seguir hasta las 3. Pero fue un trabajo recompensado. Además de 15 euros de descuento pudimos coger varios productos gratis por colaborar con la tienda.

Una de las características más notables del pueblo finés es , sin duda, su espíritu navideño. La mayoría de las casas tienen las luces, el árbol y a Joulupukki colgando por la ventana desde principios de noviembre. Los niños ya empiezan a hacer los desfiles disfrazados de muñecos de nieve y renos y la feria navideña ya se organiza cada fin de semana en la plaza central de Turku. Allí es donde tenemos que ir cada domingo a envolver los regalos de navidad que compra la gente. Parece ser que por eso también consigue dinero el equipo.

Pero no nos despistemos, que las auroras boreales llegan cuando menos se espera, como un regalo sorprendente y maravilloso. Ya son las dos de la madrugada y todo apuntaba a que esa noche no tendríamos la suerte deseada. Mientras mi tío ponía la cámara a punto todavía con una pequeña esperanza mi tía y yo peleábamos contra nuestros párpados para no quedarnos dormidas.

A eso de las dos y media, con una temperatura de -10ºC una luz verdosa apareció a nuestra izquierda. Una tímida cortina verde caía del cielo, pero no terminaba de relucir en toda su belleza. Emocionados salimos del coche e hicimos las primeras fotos, esperando que esa luz se hiciese más fuerte con el tiempo. Unos minutos más tarde esa cortina era de un verde más intenso y empezábamos a disfrutar de aquello.(mejor: “aquel espectáculo”) Pero de pronto todo desapareció. Decidimos volver ya que nos quedaban más de dos horas de camino hasta la cabañita donde dormíamos.

Cuando ya nos dábamos con un canto en los dientes por haber visto un poco de aquellas luces y nos volvíamos a adentrar en los bosques de pinos una enorme luz nos cegó. No podíamos creer lo que estábamos viendo. Nos topamos de bruces con la Aurora Boreal. Todo el cielo que teníamos de frente se había convertido en una iluminada cortina verde. Mucho más grande que las que habíamos visto antes. Paramos el coche en una esquina y aprovechamos para sacar todas las fotos posibles. Las luces aparecían y desaparecían, las cortinas se iban y aparecían otras en formas de espiral.

Después de los días por Laponia hicimos la vuelta por la región de los lagos. La nieve y el hielo nos hicieron compañía durante todo el trayecto de vuelta pero eso no nos impidió ver el precioso pueblo y castillo de Savonlinna. Muchos de los lagos ya estaban congelados y el amanecer se reflejaba en ellos como si el sol quisiese hacerse notar en las pocas horas que salía.

El tiempo de espera, la perseverancia, y el esfuerzo nos permitieron ver la Aurora Boreal en todo su esplendor; al igual que sé que Turun Riento y Araski la verán. Hay que seguir trabajando duro, persistir y tener un punto de esperanza para ver la luz al final del túnel. Sin duda nos encontraremos de frente con la Aurora Boreal de frente.

Onnea Araski!